Historia de CEPA Río Sorbe

Hasta bien entrado el siglo XX, Guadalajara tenía unas tasas de analfabetismo que alcanzaban el 80%. Poco a poco, estas tasas fueron descendiendo gracias a labor de los maestros, quienes, en horario nocturno, después de cumplir con sus horarios en el colegio, impartían dos o tres horas extras de clase a los adultos que así lo requerían.

La Enseñanza de Adultos en Guadalajara se ha llevado a cabo en tres edificios emblemáticos de la ciudad: en los años sesenta, en el Colegio Cardenal González de Mendoza, situado entonces en la Carretera de Zaragoza; posteriormente, se trasladaría al actual Instituto de Educación Secundaria “Liceo Caracence “, entonces Brianda de Mendoza; y a finales de los años sesenta, una vez que estos estudios se regularizaron y permitieron obtener el “Graduado Escolar” durante el día, y no solo por la noche, su sede se trasladó al edificio actual Centro Río Sorbe, antiguo colegio Isidro Almazán.

A finales de los setenta se regularizó el procedimiento de provisión de plazas. Primero con maestros en propiedad y más adelante, según una Orden Ministerial que contemplaba un Concurso de Méritos, se exigió además de pertenecer al cuerpo de Profesores de E.G.B., tener experiencia previa en Adultos.

En los años ochenta se concibió la enseñanza en estos Centros como algo más que una instrucción formal y se empezaron a impartir clases de formación no reglada: varios niveles de inglés y francés, pintura, mimbre, gimnasia de mantenimiento, telares….

Algunas, como inglés, francés, gimnasia de mantenimiento o informática, eran impartidas por profesores del Centro; otras, en cambio, se llevaban a cabo con la colaboración de monitores. Estas últimas se canalizaban a través de la Asociación de Antiguos Alumnos y la coordinación de un Profesor del Centro.

La labor de la Educación de Adultos siempre ha estado viva, la prueba es que sus comienzos basados en la Alfabetización derivaron con el tiempo en una oferta de estudios mucho más amplia: Certificado de Estudios Primarios, Graduado Escolar, Pruebas Libres de F.P.1, Graduado en Secundaria y Pruebas de Acceso a los Ciclos de Grado Medio; incluso en determinados periodos,permite la realización de Pruebas de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años.

En lo que se refiere a las pruebas que se realizaban para la obtención del título de F.P.1, podemos decir que éstas estaban destinadas a personas que habían desarrollado una actividad laboral y que no poseían la titulación correspondiente, ya fuera deAuxiliar de Clínica, Fontanería, Auxiliar de Farmacia, Mecánico de Automóviles , Peluquería o Auxiliar Administrativo. Dichas pruebas estaban formadas por dos exámenes que se realizaban en los Institutos correspondientes y que eran elaboradas por una comisión de profesores específicos del Instituto, en la que, además, se integrabaun profesor del Centro de Adultos en calidad de asesor. En relación con la Formación Profesional, también se implantó Garantía Social, asociada en un principio al Aluminio.

La Enseñanza a Distancia siempre ha estado presente en la Enseñanza de Adultos, tanto en la obtención del título de Graduado Escolar, como en la posterior implantación de la Educación Secundaria para Personas Adultas (E.S.P.A), en el Primer Cicloy en el posteriorSegundo Ciclo.

Las clases de “Español para Extranjeros” se implantaron con la llegada de inmigrantes, la mayoría de ellos procedentes de países de Europa del Este y de Marruecos, dándosemuchas veces la circunstancia de que personas queen sus países estaban en posesión de una titulación, no sabían ni leer ni escribir en español. Sin perder de vista la diversidad cultural, estas clases también sirvieron para la obtención del carnet de conducir mediante medios audiovisuales.

Durante años un grupo de profesores sacó el Centro de Adultos a la calle, dando clases de Alfabetización, Primaria y Graduado Escolar en Centros Sociales: La Hípica, Rosaleda, Alamín, los Manantiales, Calle Cifuentes. En estos centros se aprendían las competencias básicas como leer, escribir yel dominio de las cuatro reglas; con la particularidad de quetambién estuvovigente la obtencióndel Graduado Escolar. Un gran porcentaje de las personas que asistían a estas clases eran mujeres, dándose el caso de una señora que después de aprender a leer y escribir, le envió una carta a su hermana, que residía en Guadalajara, por la simple satisfacción de hacerlo.

La formación se completaba con una serie de actividades culturales: el paseo por Madrid en Navidad para ver la Plaza Mayor, la asistenciaa una obra de teatro ola visita al Congreso de los Diputados y el Senado. También se visitaban las fábricas de los polígonos de la localidad y de la vecina Azuqueca:Interclisa, Delasa, Frupan, Escuela de Capacitación Agraria de Marchamalo; la Diputación Provincial y el Ayuntamiento. Estas visitas se complementaban con excursiones a parajes pintorescos como el Alto Tajo ola celebración de una comida campestre a final de curso.

El Centro Penitenciario de Guadalajara también se benefició de la Enseñanza de Adultos, puesto que contaba con un maestro perteneciente al cuerpo específico de Maestros de Prisiones. Con la promulgación de la LOGSE, estas plazas se integraron dentro del Cuerpo de Maestros; así, el Centro de Adultos de Guadalajara tenía en el Centro Penitenciario de Guadalajara uno o dos maestros de su plantilla.

Entre las muchas actividades que se llevaban a cabo en el centro, se puso en marcha la elaboración y la distribución de una revistaque, de forma rotativa, era dirigida cada año por un maestro, haciendo partícipes a alumnos y profesores del centro de Guadalajara y de la provincia. Su publicación con un nombre muy ligado a Guadalajara, “Tragaluz”, era trimestral y por supuesto gratuita.